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domingo, 1 de junio de 2008

Referente a los pantanos de Haralkûr


Avanzando hacia el sur de la llanura de Garduïn, se encuentran las hostiles tierras del pantano de Haralkûr. Rojizas aguas y rojizo viento, todo está teñido por la sangre que derramaron los Lobos Blancos en su gerra. Vapores toxicos salen de la tierra, vapores de azufre y arsénico, capaces de achicharrar a cualquira que pase por el lado de los geisers que provocan al salir. El agua siempre está a una temperatura de veintisiete grado, por lo que esta completamente infectada de microorganismos que probocan una descomposicion casi instantania de cualquier cuerpo murto que caiga adentro. En verano son pocos los animales que transeutan estos parajes, en camio, en hinvierno, està todo helado, es entonces cuando descienden de los cielos las aves blancas. Con sus enormes picos y fuertes garras, hace agujeros en el hielo para cazar los animales que habitan en las agradables temperaturas de debajo el hielo. Es entonces, cuando Haralkûr se vuelve peligroso.

Nadie sabe mucho sobre quien o que era Haralkûr, ni tansolo los seres más viejos de este mundo, Nâar. Lo único que se dice es que fue un dios que renunció a su divinidad por una mortal, por una loba. Quando Haralkûr murió, dejó su espiritu al mundo, junto a su bien amada loba, Seran. Este protegiria a la loba de cualquier daño. Pero si por algo se enamoró Harlkûr de Seran es por su parecido con él. Seran, renunció al espiritu de Haralkûr para salvar a su hijo, Gaelth, quien estubo a punto de morir en la guerra de las Aves Blancas. Seran murió, y el espiritu de Haralkûr cayó al suelo, atravessando la gruessa capa de hielo hasta llegar hasta lo más profundo, donde desató su fuira por la icapacidad de proteger a su amada. Su furia, dicen, late aún cada verano en los pantanos, cuando los geisers son mas altos y mortiferos, en cambio, en hinvierno, llora por su amada, y cubre con un manto de hielo la templada tumba de su esposa Seran...